
Artebirgua de Honor del Cine para Ruth Armas
junio 30, 2026La Casa-Museo José Saramago, en Tías (Lanzarote), ha sido galardonada con el Artebirgua de Honor a la Labor Museística. Un premio que celebra tanto la figura del Nobel portugués, como el enorme trabajo de preservación, difusión y encuentro cultural que se realiza desde este espacio.
Desde 2011, gestionada por la Fundación José Saramago, esta casa dejó de ser solo un hogar para convertirse en un lugar de encuentro cultural muy importante de Lanzarote donde se organizan exposiciones, charlas, presentaciones o lecturas.
El premio fue entregado por Juan Sebastián López García, director insular de Patrimonio Histórico del Cabildo de Gran Canaria, y recogido por María del Río, tras la lectura de la semblanza a cargo de Ina Molina.
Semblanza
A CASA MUSEO SARAMAGO EN LANZAROTE
La vivienda que ocupara el escritor José Saramago en la localidad de Tías en Lanzarote, se convirtió tras su muerte en un museo visitable lo que permite conocer más de cerca al autor y aquello de lo que se rodeó en los últimos 18 años de su vida.
El autor luso se traslada a la isla canaria junto a su esposa en 1993 a raíz de la censura ejercida por el Gobierno portugués sobre la novela “El Evangelio según Jesucristo” (1991), vetando su presentación al Premio Literario Europeo con el pretexto de que el libro era ofensivo para los católicos.
Un erial cuando fue adquirido que trasformó en una casa sencilla, llena de luz, sueños y libros. Tanto es así que el propio Saramago la definió como: “Una casa hecha de libros”. Su respeto y amor por los autores y sus obras era tal que llegó a compartir su idea de que los libros debían ser acariciados por sus cantos y abiertos con sumo esmero pues en su interior guardaban preciadas e irrepetibles vidas.
El conjunto acoge dos viviendas con una serie de zonas comunes.
En sus estancias destaca la biblioteca, repleta de aquellas lecturas que más amó Saramago y donde tuvo lugar una época de gran creatividad en la que germinó su obra más conocida: “Ensayo para la ceguera”.
La organización de los libros responde a criterios personales. Los libros están colocados por los países de procedencia de los autores. La filosofía, el ensayo y las memorias responden a un orden temático, como la historia o la política. Sin embargo, hay una excepción: los libros escritos por mujeres están juntos y por orden alfabético. Saramago nunca compartió este criterio, pero respetó la decisión de Pilar del Río, su esposa, que no quiso que autoras que no fueron consideradas por sus coetáneos masculinos —por el hecho de ser mujeres— estuvieran condenadas a compartir estantes con quienes no las respetaron ni valoraron.
Lugar preferente ocupan algunos retratos de sus escritores más admirados: Cervantes, Camoens, Pessoa, Drummond de Andrade, así como las obras de sus escritores preferidos Jorge Luis Borges y Kafka, escritores imprescindibles del siglo XX para Saramago.
Esta sala está presidida por una obra conjunta que realizaronTàpies y Saramago, “Una inagotable esperanza”, publicada en 2004, y que consiste en un díptico que incluye un grabado original de Tàpies y un texto inédito del Nobel portugués en castellano, euskera y portugués, concebido para apoyar el proceso de paz y el diálogo en el País Vasco y encontrar una salida pacífica y respetuosa para el conflicto que allí se vivía.
En el jardín, arrancado a un paisaje yermo, amalgamó emociones y recuerdos, afectos vegetales de diferentes etapas de su vida que maridó con la idiosincrasia de esta tierra oscura de Lanzarote: palmeras, pinos canarios, un granado andaluz, dos membrilleros, un olmo, un alcornoque, y sobre todo olivos andaluces y portugueses de su Azinhaga natal.
La Casa-Museo de José Saramago tiene en una de sus estanterías el diploma que le acredita ganador del Premio Nobel de Literatura 1998, numerosas fotografías que eternizan momentos importantes de su existencia y un gesto de enorme romanticismo: diversos relojes paralizados para siempre en la cuatro, hora en la que conoció al amor de su vida, su esposa Pilar.
Esta exposición permanente también recoge algunas de sus cartas y manuscritos que ayudan a entender su pensamiento político y literario.
La Casa de José Saramago abrió sus puertas en 2011, meses después de su fallecimiento. Actualmente es gestionada y administrada directamente por la Fundación José Saramago, y se ha convertido en un lugar de encuentro cultural muy importante de Lanzarote donde se organizan exposiciones, charlas, presentaciones o lecturas.
Hoy, la Casa Museo José Saramago recibe el Artebirgua de Honor a la Labor Museística.
Ina Molina




